Debemos dejar de mirar al futuro, de mirar el mañana, debemos dejar de hacer planes, debemos ver el presente, sentir a los que nos rodean, pues a buen seguro algún día no estarán.
Vivimos con rápidez, como si nuestra vida no pudiera detenerse ni un segundo, en estos tiempos todo adquiere un ritmo frenetico, no hay lugar para la pausa, para los pequeños momentos, para lo sencillo.
Podemos echar la vista atras, y veremos que todo pasa, lo bueno y lo malo, es así, eso no podemos cambiarlo, pero si podemos concienciarnos para que, cuando está ocurriendo lo disfrutemos más.
Quizá por eso, por mirar tanto al futuro, no alcanzamos nunca la satisfacción, siempre con objetivos, siempre con ambiciones, sin pensar que la totalidad no es el fin, sino el camino recorrido.
A Lester Burnharm en American Beauty le costo 40 años en entenderlo, pero al final lo consiguió, les invito a ver el final de esta maravillosa pelicula.
Carpe Diem
Memento vivere
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