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Que bonito es - Capitulo 1

Con esta entrada pretendo empezar una serie de denuncias sobre los engaños que he detectado a través de nueve años escribiendo e intentando publicar.

Tendemos a industrializarlo todo. En parte eso no es malo, pero cuando la industralización se vuelve perversa, hay que pararse a pensar.

La literatura es para muchos una forma de vida, para otros simplemente un negocio, y para otros una forma de sacar dinero a toda costa, a estos últimos les dedico esta serie de entradas.

Jugar con las ilusiones de la gente es cuanto menos un acto indecente, pero si además de jugar con las ilusiones de la gente, intentas estafarlos, esto ya es para darles un par de hostias.

Existen pseudo-editoriales que crean concursos literarios, los autores envían sus escritos, generalmente suelen ser concursos de relatos. Pasados un par de meses se falla el concurso, y de buenas a primeras recibes un mensaje diciéndote que ¡eres finalista! o ¡eres ganador! y que se pondrán en contacto contigo en breve. Joder, eso para un autor novel es como un orgasmo, bueno que digo como un orgasmo, es como si te tocara la lotería. Emocionado comunicas a todos tus familiares y amigos que has quedado finalista o ganador de este concurso. A los pocos días recibes un email diciendo que vale, que has sido finalista y ganador, por eso la editorial va a publicar todos los relatos finalistas, y te dicen que si quieres una copia del libro pues que pagues.

¿Dónde está la trampa?

En hacer creer al lector que ha sido finalista del concurso, emocionado por que su obra ha sido elegida entre un millón, debe tener menos reticencia a pagar por la publicación del libro no solo con su relato, sino con todos los relatos de los que han decidido estafar.

La verdad:

No hay un proceso de selección previo, se marca un determinado numero de relatos, y por orden de llegada conforman el libro, después sólo hay que enviar emails para embaucar a los pobres autores noveles.

Abrazos.

Busco lectores

Busco lectores. He terminado otra novela, y busco lectores que me den su opinión sobre la misma. No hace falta que sean lectores profesionales, sólo deben ser lectores asiduos, aunque sea de Best Sellers. Lo que pido es que lean mi novela y me den su opinión de la misma. A cambio, me anotaré sus nombres y cuando sea un famoso escritor tendrán mis libros gratis.

Interesados en recibir mi novela para darme su critica, opiniones, y sugerencias sobre la misma, enviar un mensaje al email:

sesio.becerril@gmail.com


Podría poner este anuncio en Anuntis pero lo pongo aquí que para eso es mi Blog, y además supongo que después de más de dos años publicando tendré al menos un par de lectores que tengan Bodega de Recuerdos entre sus favoritos.

Así, quiero que los primeros que tengan la oportunidad de leer mi nueva novela seáis vosotros.
Estaré encantado de recibir vuestras criticas, halagos, etc.

Abrazos.

Mi nueva novela en Bubok

Y los traficantes de cocaína pasaban por la aduana

Sinopsis

Luis Ángel es un hombre que está a punto de casarse, pero los remordimientos y el recuerdo de su pasado con las drogas, no le permiten afrontar su nueva condición con felicidad.
La noche de su boda decide contarle a Elena, su reciente esposa, todo lo que le atormenta.
Ella irá descubriendo cosas de él que nunca hubiera imaginado, descubrirá que entrar en el mundo de la droga es sencillo, tan sencillo como es llorar por alguien a quien se ha perdido.

Ya podéis descargar de forma gratuita mi nueva novela en Bubok, pincha en el siguiente enlace:

http://www.bubok.com/libros/10488/Y-los-traficantes-de-Cocaina-pasaban-por-la-aduana

Os animo a que la descarguéis y me mostréis vuestras opiniones.

Un abrazo.

Alguien juega con nosotros

Últimamente me digo mucho: "alguien juega con nosotros", no sé quien, pero es así.

¿Os ha pasado alguna vez que algo es recurrente en vuestra vida?
Que como por arte de magia algo de lo que no sabías en mucho tiempo vuelve a ti, y no solo eso, sino que días más tarde de una manera u otra, vuelves a tener presente esa cosa, persona, película, canción, etc.

Me casé en septiembre del año pasado, y una de las cosas que tuvimos que hacer fue elegir la música que va a sonar, son varias canciones, porque hay que elegir una para cuando entra la novia en la iglesia, otras tantas para el trascurso de la misa, luego para la salida de la iglesia, ya en el banquete hay que elegir una para la entrada de los novios, la tarta, cuando se tira el ramo, en fin que hay que elegir varias canciones.
En nuestro caso si había una canción que era "nuestra canción", era "Volare" de los Gipsy Kings. La noche del 19 de diciembre de 2001, miércoles, los compañeros de la oficina quedamos para tomar algo después del trabajo, así que fuimos a cenar a un italiano, y después a tomar unas copas. Yo fui porque la mujer de mi vida y con la que comparto la misma, también iba, así que allí coincidimos. Después de cenar fuimos a tomar algo a un bar que se llama "El Sabroso" en la localidad madrileña de Tres Cantos, así que para allá nos fuimos.
Tonteamos toda la noche, y en un momento dado el resto de compañeros habían desaparecido (gracias compañeros por darme ese momento de intimidad) momento que yo aproveche para acercarme más a Silvia, el caso es que de pronto comenzó a sonar la canción de los Gipsy King, ella y yo comenzamos a bailar, a los pocos segundos yo la abracé, su pelo se confundió con el mío, y el olor de su perfume me dejó sólo con ella, sin nadie más en el bar. Comencé a oler su cuello, con una de mis manos lo descubría apartando su pelo rizado, con la punta de mi nariz acariciaba la suave piel de ella, después al ritmo de las agitadas notas de "Volare" lo besé con suavidad, después de pensar si sabía lo que estaba haciendo, dirigí mis labios a los suyos y nos besamos, la canción sonaba histriónica y nuestras lenguas bailaban con fervor. Cuando acabó la canción, empecé a escuchar de nuevo el alboroto de la gente, aunque de los compañeros ni rastro.

Con solo una canción especial para nosotros, tuvimos que buscar el resto. Escuchamos algunas canciones de toda la vida, de bandas sonoras, de varios artistas, y de no tener pasamos a tener demasiadas. Varias tuvieron que quedarse fuera, una de ellas fue "Somewhere over the Rainbow" de Israel Kamakawiwoi´ole, que a día de hoy puedo decir que sin sonar en el día más importante de nuestra vida, es la canción más importante para nosotros, la que nunca sonó se ha convertido en nuestra canción. Sin duda fue la canción que más nos costó quitar de la lista.

Sin embargo como dije al principio, alguien juega con nosotros.
Cuando estábamos de luna de miel, en Polinesia, en la isla de Taha´a, teníamos la radio puesta, sonaban canciones rarísimas, canciones que al menos yo nunca había escuchado, música de melodías sencillas, ritmos tribales en ocasiones, algunas con letras en inglés y otras simplemente instrumentales. Silvia estaba disfrutando de un baño en aquella bañera gigante, mientras los rayos del sol fusionados con el azul del océano estaban de invitados en nuestro bungaló, yo tomaba el sol en una hamaca del solárium, y de pronto sonó la canción, Israel (no me hagáis escribir de nuevo el apellido) y su Somewhere over the rainbow, me quedé estupefacto, de los millones de canciones que podrían haber sonado en aquella radio polinesia, sonó esta, fue un momento mágico, maravilloso, yo solo pude decir: "alguien juega con nosotros, y que bien se lo pasa el cabrón"



Lo que todavía no hemos perdido

Debemos dejar de mirar al futuro, de mirar el mañana, debemos dejar de hacer planes, debemos ver el presente, sentir a los que nos rodean, pues a buen seguro algún día no estarán.
Vivimos con rápidez, como si nuestra vida no pudiera detenerse ni un segundo, en estos tiempos todo adquiere un ritmo frenetico, no hay lugar para la pausa, para los pequeños momentos, para lo sencillo.
Podemos echar la vista atras, y veremos que todo pasa, lo bueno y lo malo, es así, eso no podemos cambiarlo, pero si podemos concienciarnos para que, cuando está ocurriendo lo disfrutemos más.
Quizá por eso, por mirar tanto al futuro, no alcanzamos nunca la satisfacción, siempre con objetivos, siempre con ambiciones, sin pensar que la totalidad no es el fin, sino el camino recorrido.

A Lester Burnharm en American Beauty le costo 40 años en entenderlo, pero al final lo consiguió, les invito a ver el final de esta maravillosa pelicula.

Carpe Diem

Memento vivere

Dos cosas

Hay dos cosas que nunca podré saber a ciencia cierta, pero que estoy completamente convencido de que son así.
La primera de estas dos cosas es que siempre he pensado que si algún día un espiritu se presenta ante mi, o el demonio, o cualquier otra presencia no fisica ni humana, rezando un padre nuestro se marchará y me dejará en paz. A veces sueño que alguien me atormenta, presencias intangibles pero presentes, entonces yo con toda la fe que no tengo cuando estoy despierto comienzo a rezar un padre nuestro, el ente se siente intimidado, quiere llegar a mi pero no puede, poco a poco se aleja, yo sigo rezando con fe, porque sé que recitando la plegaria estoy a salvo.

Supongo que esto no podré comprobarlo nunca, quiero decir si funcionaria. Tampoco es que me apetezca mucho demostrar que funciona, pero no sé, tengo esa intriga de saber si será efectivo.

La segunda cosa es que pienso que las mujeres saben cuando las están mirando, tu puedes mirar a una mujer, y a los pocos segundos gira la cabeza y te mira, interpretando las miradas algunas dicen: "que miras gilipollas, que te estoy viendo", otras simplemente no dicen nada.
Pero de verdad, que cuando miras ellas miran, aunque estén de espaldas, es como si llevaran un sensor de miradas, que las avisa de cuando alguien se está fijando en ellas.
Esta segunda cosa tampoco la podré demostrar nunca, se lo he preguntado a muchas, incluida a mi mujer, y siempre me dicen que es una tonteria, pero ellas saben que no es así, que tienen esa habilidad, y saben que si lo dicen, serían objeto de investigaciones, estudios y quien sabe su exterminio, y es que ya todos sabemos cual es el sexo debil, aunque esto tampoco se pueda demostrar.

Los grifos del baño del trabajo


Estos son los tres grifos del baño de mi trabajo.
La verdad es que dan pena, pero ahí los tienes tan orgullosos de si mismos, con la cabeza bien alta y sacando pecho.
Me intriga que harán los días festivos, cuando no abre la oficina. Si, se que son seres inertes, que no se van a mover de su sitio, que van a seguir ahí, con la cabeza bien alta. Sin embargo alrededor de ellos si hay vida, y eso los convierte en cierta medida en objetos animados. Un festivo, un domingo, en Soledad, se me figuran tristes y con la cabeza gacha. Sin echar agua para lavar manos, solo se les escapa de vez en cuando, alguna gota de tristeza.


-- Desde Mi iPhone

Conversación a tres

-¿Nunca tienes la necesidad de volver a enamorarte?
-No. ¿Por qué me preguntas eso? Es que ya no te gusto.
-Claro que me gustas mujer. No se trata de eso.
-Entonces, ¿Qué quieres decir?
-Nada, déjalo.
-¿Y tu? Tienes la necesidad de volver a enamorarte
-No sé que decirte. Quizá sí, aunque fuera de la misma persona.
-No te entiendo.
-Quiero decir que lo que echo de menos, es la novedad, la incertidumbre de no saber si la persona que deseas te corresponderá, y por cuanto tiempo.
-Sí, ahora que lo dices, yo también echo de menos esa sensación.
-¿Por qué continuamos con esto?
-Nos queremos ¿no?
-Sí, supongo. Pero… si los dos deseamos volver a enamorarnos, y claro está que de nosotros mismos No podríamos, ¿Por qué continuamos con esto?
-Pues será por costumbre, aunque yo te quiero.
-Ya, yo también te quiero, pero no creo que pueda seguir siéndote fiel.
-Está bien que me lo digas, así no me sorprenderé cuando lo seas.


-- Desde Mi iPhone

Al rico helado

No escribo. Eso es lo único claro. A pesar de todo sigo vivo, sin escribir pero sintiendo.
Ayer salí a comprarme un helado. Cerca de casa hay una heladería, solo esta abierta de mayo a septiembre, el resto del ano permanece cerrada, es una extraña sensación, que explicare en otro momento, lo que siento cuando paso por el local cerrado los meses de invierno. Pero ahora estamos en verano, y mi heladería favorita esta abierta. Como siempre una larga fila de gente espera su turno, los que están cerca del mostrador, dudan nerviosos que sabor elegir: fresa, plátano, chocolate, melón...
Yo lo tengo claro, como siempre.
-Un helado de pistacho -digo cuando llega mi turno.

De vuelta a casa, pienso que hay un símil bastante evidente entre esta heladería y la vida. Los meses de verano, cuando esta abierta, son los momentos felices, sabemos que no duran eternamente, y lo único que evita vivir en constante insatisfacción, es esperar el próximo verano, y tener la certeza de que acabara llegando.



-- Desde Mi iPhone

A lo largo de una Novela

Cuesta, cuesta un huevo, pero la sensación es increible.

Me refiero a escribir, quien escriba lo sabrá de sobra, es la sensación más maravillosa del mundo. Sobre todo cuando estás inmerso en una novela, y llega ese momento en que los personajes cobran vida, cuesta un huevo llegar hasta ahí, pero cuando llegas es como mejor que un orgasmo.
Te acuestas con la historia en la cabeza, te duermes pensando el designio de los personajes, te levantas con otra idea, y mezclas las dos, a lo largo del día se te ocurre otra cosa, y estás deseando llegar a casa para plasmar lo que parece tu idea definitiva, sin embargo cuando te sientas delante del ordenador, ¡se te ha olvidado esa gran idea! que pena, pero tienes otra que se te ha ocurrido de inmediato, y te pones a ello, y justo cuando esa idea tiene que ser escrita, el rumbo cambia, tu ya no escribes, sólo trascribes, los personajes han cobrado vida, y ese que iba a hacer tal cosa hace otra, y ese que tenía las horas contadas, se convierte en un secundario de lujo, poco a poco todo va cobrando vida, y tú ya no mandas sobre los personajes, ni siquiera sobre la historia.

Eso es increible, claro luego alguien lo lee y dice que todo es basura, que no merece la pena ser publicado, pero la sensación de rebeldia de los personajes en determinados momentos de la novela es algo mágico, mágico y maravilloso.

Genio = Desequilibrado

¿Que hay de cierto?

Me gustaría saber que hay de cierto en que los grandes artistas son autodestructivos. Conozco a varios escritores que cada día intentan tirar su vida por el retrete, tienen como modo de vida el ejemplo de Buckoksky, Hemingway, o tantos otros que basaron su vida en la autodestrucción.
No hace muchos años yo hacía lo mismo, creía que cuanto peor fuera mi vida, más interesante sería mi Literatura, a día de hoy no sé si estaba equivocado o no.
En mi estado actual en el que apenas hay miserias en mi vida, creo que lo que escribo carece de sentimiento, sin embargo como me considero una persona racional, no me quedo con la primera hipotesis, y el hecho de que mi Literatura carezca de sentimiento, no se debe a yo no lleve una mala vida, puede ser simplemente que soy un escritor mediocre.
¿Puede una persona equilibrada escribir buena literatura? Cuando digo buena Literatura no hablo de obras "pico" por así llamarlas, me refiero a los grandes clasicos de la Literatura, esos que perduran en el tiempo, no hablo de códigos, cerillas, vampiros adolescentes, e incluso After Darkes, hablo de Madame Bovary, El gran Gatsby, El viejo y el Mar, Lolita, Ulises, etc.
Probablemente sí, una persona equilibrada puede hacer gran literatura, pero no tengo la respuesta cien por cien segura.
Hay una generación de escritores americanos que se denomina la Generación Perdida, estos tipos, que fueron tremendos literariamente hablando, sí que llevaban mala vida, e incluso pasaron muchas penurias para vivir. Ellos son fundamentalmente los culpables de asociar "desequilibrio" a gran escritor.
Para ser escritor sólo hay que escribir, y para ser un grandisimo escritor hay que escribir genialidades, reconozco que hay que estar un poco más "payá" que "paca" pero tampoco hay que emborracharse todos los días, irse de putas, o mucho menos quitarse la vida, sobre todo si uno no ha sido publicado, pues eso sería realmente una gilipollez, espera a por lo menos publicar y luego te quitas la vida.

LLUVIA - Relato 28

LLUVIA

No creía haber aparcado tan lejos. Anoche volviendo a mi casa y pensando en ella no se me había hecho el camino tan largo.
Una vez dentro intento arrancar el motor, los cristales están empañados, y las marcas del trapo con el que el día anterior intentamos limpiar vaho y lagrimas, siguen presentes, marcas que me indican que aunque hoy es otro día, algo ha pasado, que no fue un sueño, y que nuestras sinceridades se quedaron plasmadas en algo mas que nuestras conciencias.
Me cuesta arrancar el coche, segundo intento y nada, la noche ha sido muy fría y el motor apenas da señales de vida.
Me quedo quieto sujetando con firmeza y con ambas manos el volante, y la veo a ella llorando en el asiento del copiloto, lamentando que un día me conoció, pues ahora cambiaria todo eso por seguir esperando a alguien mejor. Y yo la digo lo que pienso, que es poco y además sin sentido, estoy como bloqueado, apenas puedo defenderme de sus acusaciones, que, entre otras cosas son ciertas.
Y después silencio, y mi pensamiento confuso pide disculpas, y exijo de mi cerebro una respuesta lógica que expliquen mis aptitudes, mis palabras, mis actos, pero no encuentro consuelo y llueve, llueve fuera y dentro de mi, no entiendo muchas cosas, pero si que a mi lado la mujer que amo esta llorando sin consuelo, y los cristales empañados, y la lluvia que tamborilea el coche en medio de una oscura calle.

La Carta - Pensamiento 11

Como los escritores noveles no tenemos muchas ayudas, os trascribo el literal de una carta que la Agencia "Guillermo Shavelzon & Asociados" te dará a ti también si decides enviarles tu manuscrito.
Para que os ahorréis la tarea de enviar el manuscrito, ser rechazados, y recibir el PDF, aquí lo muestro en su integridad.
Ayudar, ayudar, lo que se dice ayudar, no sé si lo hará, pero bueno, aquí la dejo.

Un abrazo.



A los escritores y escritoras que buscan agente literario o editor:

En nuestra agencia –una agencia literaria pequeña— recibimos cada día seis o siete solicitudes
de representación. Nuestro trabajo es representar escritores, por lo que recibir esta cantidad de
propuestas es lo mejor que nos puede suceder. Pero como se podrá comprender, no tenemos
ninguna posibilidad de leer cinco o seis manuscritos por día, además de cumplir con todo el
trabajo cotidiano para los escritores que representamos. Algo similar, pero magnificado, sucede
en las editoriales: es tal la cantidad de propuestas y manuscritos que reciben, que no pueden ni
siquiera considerarlos.
Muchos escritores no saben cómo contactar a un agente o a un editor de una manera
conveniente. Por ello, nos permitimos enviarle algunas consideraciones y sugerencias sobre
cómo presentar propuestas a una agencia o a una editorial. Creemos que –con las
particularidades de cada escritor-, conocerlas es fundamental.
Enviamos esta carta con la intención de ofrecer la poca ayuda que nos es posible dar. La
experiencia es que el 95% de la gente nos agradece el envío, y un 5% nos responde con
irritación y molestia por nuestra posición. Esta carta, que es sólo una opinión entre muchas más,
y la enviamos con la mejor intención.
Cordialmente,
La Agencia


Hay escritores que están convencidos de haber sido rechazados, en más de una editorial, sin que su obra haya sido leída. Y es cierto. Las editoriales rechazan –muchas veces sin mirar— la gran mayoría de los materiales que reciben, y esto se debe a la enorme cantidad de manuscritos que les llegan cada día, sin que el autor se haya tomado el trabajo de preparar la información de una manera conveniente para que la puedan considerar.
Muchas de las desagradables experiencias de rechazo, son en buena parte consecuencia de no saber cómo presentar un proyecto o un manuscrito a una editorial. El encontrar un agente o un editor, que a veces resulta tan difícil, es algo que se puede resolver escribiendo. Nuestra propia experiencia de más de 35 años en el mundo del libro, nos muestra que las formas más efectivas para lograrlo, son todas por escrito.


Sabiendo cómo vender un proyecto o un manuscrito, las posibilidades de llegar a un contrato y ser publicado aumentan notablemente. Es importante saber utilizar los procedimientos habituales en el mundo internacional de la edición, para presentar una propuesta editorial.
Es habitual creer que sin una recomendación personal no se consigue nada. Y no suele ser así; es más, la “recomendación personal” es un recurso del que se abusa tanto, que los editores no lo toman muy en cuenta.


Los editores están siempre sobrecargados de trabajo. Cuando un escritor que quiere publicar consigue una entrevista personal con un editor gracias a una recomendación, se está produciendo a sí mismo un daño. Porque el editor lo recibirá por compromiso con quien lo recomendó, y el escritor desaprovechará esa oportunidad hablando de algo que el otro no conoce ni tiene interés en escuchar. Al final le dejará un manuscrito que –en la mayoría de los casos—, irá a parar a una pila de descarte. En el mejor de los casos, le será devuelto unas cuantas semanas después con una carta más o menos amable de rechazo.

2
Por qué resulta difícil publicar


No es complicado entender por qué es difícil y frustrante la búsqueda de una editorial cuando está mal hecha. Una editorial grande, del mundo hispano hablante, recibe más de mil nuevas propuestas de edición por año (seis por cada día de trabajo). Son enviadas espontáneamente por escritores a quienes nadie se las solicitó, por editoriales extranjeras, y por agentes literarios de todo el mundo. De esas 1.000, la editorial contratará 20 o 30, ya que el resto de los libros que publica son obras que los editores han encargado, que vienen por contrataciones internacionales de la casa matriz, o son nuevas obras de autores que ya publican en la casa.
Cuando la prestigiosa editorial norteamericana Doubleday decidió, hace varios años, no aceptar más manuscritos que no sean de los autores de la casa o que provengan de agentes literarios reconocidos, estaba recibiendo 10.000 manuscritos no solicitados al año: 45 por cada día de trabajo.
Recibir, leer, evaluar y eventualmente devolver cinco o seis propuestas diarias, requiere del trabajo de dos o tres editores de tiempo completo. Hoy ninguna editorial está en condiciones de asumir esta tarea.
Cuando alguien lo hace en los momentos libres, suele ser quien recién comienza, justamente la persona menos preparada para este tipo de evaluación.

“Los editores suelen estar sobrecargados de trabajo. Reciben durante todo el día numerosas
llamadas telefónicas de autores y agentes, de los departamentos de publicidad, marketing y
producción de su empresa; asisten a reuniones en las que toman decisiones sobre cubiertas,
nuevas adquisiciones, programas de producción; entrevistan, contratan y despiden ayudantes;
negocian con la dirección la adquisición de aquellos libros que desean publicar, presupuestos de
promoción para esos libros, y aumentos de salarios y ascensos para ellos mismos. El resultado de
todo esto es que buena parte de su trabajo de edición y, habitualmente, casi todo su trabajo de
lectura queda relegado a las noches y los fines de semana, que nunca son suficientes, sobre todo
si tenemos en cuenta la gran avalancha de manuscritos que continuamente se acumulan sobre
ellos. Tienen que dedicar la mayor parte del tiempo a proyectos ya contratados, a libros en los que su empresa ha invertido ya una suma considerable de esfuerzo y dinero, una inversión que tiene que ser alimentada y protegida por los editores, que se esfuerzan por ayudar al autor a conseguir que el libro sea presentado en condiciones óptimas. Todo eso deja al editor muy poco tiempo o fuerzas para dedicarlo a un autor nuevo, a menos que lo que ese autor le presente sea realmente maravilloso”


Albert Zuckerman, Cómo escribir un best seller.

Una propuesta por escrito, bien hecha, tiene muchas más posibilidades de lograr aceptación, y de llegar a un contrato de edición. “La Propuesta” o “La Propuesta Editorial” (“Editorial Proposal”, en la jerga internacional de la edición), es como se denomina lo que el escritor envía al posible agente o editor, para interesarlo por un manuscrito o un proyecto. La Propuesta consta de una serie de informaciones clave sobre el autor, la obra y el público al que va dirigida, que no tienen que ocupar demasiadas páginas, y cuya elaboración no es ningún desafío para quien fue capaz de escribir un libro entero.

La presentación

La presentación a una agencia literaria o a una editorial, consta de dos etapas:

1. La Carta de Presentación
2. La Propuesta Editorial

La Carta de Presentación es una primera comunicación escrita, de una página como máximo,
presentándose usted y su libro o proyecto de libro, en la que se pregunta al agente o al editor si tiene interés en recibir una Propuesta más amplia.
La Carta de Presentación ahorra muchísimo tiempo, frustraciones y dinero. Si un agente o una editorial no responde a la misma, usted se habrá ahorrado hacer una copia completa del manuscrito y los gastos de correos, ya que de enviarlo tampoco hubiera recibido atención.

La Carta de Presentación
El principal desafío es cómo llamar la atención de agentes o editores que están sobre-demandados, faltos de tiempo, y que reciben una gran cantidad de propuestas, además de la suya.

3

Si bien no hay una receta que garantice el éxito, la experiencia muestra qué conviene hacer y qué no.
Lory Perkins, una exitosa agente de Nueva York, hace algunas sugerencias muy concretas para escribir una Carta de Presentación:


· Nunca envíe una carta de presentación de más de una página. Doscientas cincuenta palabras
tienen que ser suficientes para presentarse a usted mismo y a su libro. Llevo vendidos más de
2.000 libros y nunca envié a un editor una carta de más de una página. Si me sale más extensa,
la reescribo.
· Busque provocar una clara y sencilla primera impresión. Escriba lo imprescindible.
· No envíe cartas manuscritas, que dificultan la lectura. Escriba con una tipografía legible, en
cuerpo 10 a 12, ni menor ni mayor, sin adornos ni colores, son todos gestos de aficionado que
no impresionan a ningún editor.
· No intente ser original o gracioso, a menos que esté ofreciendo un libro de humor, y esto sea
parte de su presentación. Usted está buscando una relación profesional, no un intercambio entre
amigos.
· No le diga al agente o al editor a quien ni siquiera conoce, cuánto lo respeta o lo admira. Los
elogios injustificados no ayudan con los profesionales serios.
· No olvide agregar sus datos completos: nombre, dirección, teléfono, e-mail y horarios para
recibir llamadas. Se sorprendería del número de escritores que olvidan incluir sus datos en las
cartas, y es imposible responderles.
La Carta de Presentación para una obra de ficción y una de no-ficción, no difieren demasiado. Por lo general, las de no-ficción deben ofrecer más información sobre el autor, ya que sus antecedentes suelen ser definitivos para lograr la contratación.
Cuando un agente o un autor presentan una novela a un editor, cuando el editor la presenta a sus
comités editoriales y cuando la editorial la presenta a los libreros, cuanto más sintética es la
presentación, mejor.


Peter Rubin, agente literario, dice que la mejor sinopsis de una novela es una larga frase, porque
muestra que ambos, -el autor y la novela-, están bien enfocados. Y agrega contundente: “si un
escritor es incapaz de describir su novela en una frase, probablemente a ese libro le falte bastante trabajo.”


En síntesis:

Nunca envíe manuscritos. Comience enviando una Carta de Presentación a quien le interese como agente
o editor. Tenga preparada La Propuesta para enviarla de inmediato, si se la solicitan. Si le responden que no interesa, o no le responden en una a dos semanas, siga enviando la Carta de Presentación a todos los agentes o editores que usted piense que se pueden interesar. Si prefiere enviar a varios agentes y/o editores al mismo tiempo, indique claramente en la carta que está haciendo un envío simultáneo a varios.


La Carta de Presentación debe contener:

1. Destinatario con nombre y apellido correcto.
2. Una breve presentación del autor (datos significativos como escritor, no su historia personal).
3. Un párrafo de descripción del tema o argumento.
4. Alguna mención del público al que el libro está dirigido (nunca ponga “para todo público”, porque eso no existe, y el editor creerá que usted no piensa en los lectores).
5. Alguna estimación sobre “el mercado”. (“Hay 5.000 estudiantes de cine en España”, o “la novela tal sobre un tema similar vendió treinta mil ejemplares en México”, etc.).
6. Información determinante para la promoción del libro (“tengo una cátedra de 1.500 alumnos”, o “escribo diariamente en varios diarios del interior”)
7. Su nombre, dirección, teléfono y e-mail. Si no tiene correo electrónico, es hora de tenerlo, saque uno gratuito. Un escritor que no usa esta tecnología será considerado como alguien extraño en una editorial.


La Propuesta Editorial consta de:

1. Autor y título del libro.
2. Una sinopsis argumental de la novela (2 a 3 páginas) o del libro que usted quiere escribir si es de no-ficción (muchas veces estos libros se escriben cuando ya hay un editor interesado). Este texto tiene que dar un panorama general de su obra.
3. El índice, en especial si se trata de un libro de no-ficción.
4. Una muestra de escritura: uno o dos capítulos, no más de 15 páginas en total.
5. Información relevante sobre usted y su obra anterior, si ya ha publicado. En este caso, conviene agregar un ejemplar.
6. Libros comparables. Muestre que conoce lo que ya se ha publicado y que tenga algo similar al
que usted propone, y explique por qué su libro es diferente. (1 página).
7. Información “de mercado” (1 página). Esto se refiere a quiénes serán los compradores de su
libro. Si se trata de un libro de no-ficción, en Internet se puede obtener muchísima información
(por ejemplo cuántos periodistas hay en el país, el número de miembros de cualquier
organización profesional, cuánta gente viaja por año a Brasil, etc.) Si se trata de una novela,
describa a qué tipo de lector se dirige, quiénes son, qué otros libros leen, etc.
8. Información útil para promoción (uno o dos párrafos); por ejemplo sus contactos en los medios
si los tiene, o el número de alumnos, o las organizaciones o grupos a que está vinculado, tanto
en el país como en el exterior.
9. Prensa: si usted ha tenido notas de prensa, críticas o entrevistas publicadas, agregue cuatro o
cinco, no más. Elija las más representativas. Una crítica moderada de un gran diario puede valer
mucho más que un elogio de un medio menor.

Bodega de Recuerdos en Bubok

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Un abrazo.

Sobre los Agentes literarios - Pensamiento 10

Una pregunta ronda desde hace días por mi cabeza: ¿Por qué los Agentes Literarios no contestan mis correos?
La figura del Agente Literario es muy común en América no tanto en Europa, aunque de un tiempo a esta parte se está poniendo en práctica, tanto que ya parece casi imposible publicar en una gran editorial si no tienes un Agente que te mueva las obras.
Hace días (más de dos meses) me puse en contacto con muchos Agentes Literarios. La gran mayoría trabaja de la siguiente manera: Contactas con ellos (email o teléfono), después te piden una muestra de la novela en cuestión diciéndote que se pondrán en contacto contigo en unos días.
Envié una muestra de mi última novela a más de sesenta Agentes Literarios, no he obtenido respuesta de ninguno.
Pienso: ¿Tan mala es mi obra? ¿Tan poco comercial? Al margen de la respuesta a estas preguntas, lo que realmente me preocupa, y todo hay que decirlo me exaspera, es porque motivo no pueden contestar a ese email y decir: “Mira no nos interesa” o cualquier gilipollez.
¿Tanto trabajo tienen para no escribir una miserable línea denegando su patrocinio?
Es tremendo, indignante, rastrero, prepotente, y desagradable el método de trabajo que tiene esta gente. ¿Se creen Dioses? Dirán: No pierdo ni un segundo en ti.
Y es que cuando envías una muestra de tu obra, lo lógico es esperar una respuesta, pero los días pasan y el envío casi se convierte en un sueño, una anécdota, algo que, en realidad parece que no ha pasado si no fuera porque cuando miro mis mensajes enviados aparecen allí, como riéndose de mí. Esos mensajes se descojonan en mi cara, me escupen en el ojo, y me dicen:
“Tío no fue un sueño. Enviaste esos mensajes pero pasan de ti. Eres un mal escritor”
Y yo me cago en su puta madre.

Un abrazo.

Estrenamos nueva imagen y Logotipo en Bodega de Recuerdos

Hoy estrenamos nueva imagen y un nuevo Logotipo para el Blog.
Se trata de una marca que identificará de ahora en adelante este espacio y todos mis escritos.A ver si saco algo de tiempo y creo una web en condiciones, que sea más dinámica que un Blog, y podáis descargar mis escritos en vuestro ordenador, para enviarlos, imprimirlos, etc.
Pero eso será cuando tenga algo de tiempo.
Espero que os guste la nueva imagen de la Bodega.

Un abrazo.

Sobre los negros literarios - Pensamiento 9

Existen unas personas que se denominan “Negros literarios”. Son personas que se dedican a escribir, lo hacen por encargo. Esto está bien si los encargos que recibieran fueran las leyes del BOE o algo parecido. Al parecer esta gente se dedica a recibir encargos de novelas de ficción, sí, sí, así es. Se anuncian en el Segundamano y en los foros de escritores. Es decir, se te ocurre una idea, y tu vas a estos llamados “Negros literarios” y se la cuentas, ellos te dicen un precio y te escriben la novela. ¡Increíble!Es lo más triste que he escuchado en años. Si existieran, cosa que todavía yo no la tengo muy clara, sería algo patético. Estarían banalizando el arte.Escribir es un arte, como puede ser la pintura, la escultura, el cine, escribir no es poner cuatro párrafos con sentido, es algo más.Ni que decir tiene que los “Negros literarios” no figuran en la portada del libro. Solo escriben la novela y se la entregan a quien tuvo la idea, previo pago, claro.No sé, se me hace difícil creer en ellos. Cómo se puede mercantilizar tanto una actividad que a todas luces es un arte.

Alguien en el Super - PENSAMIENTO 8

El pensamiento rápido del día, el primero y el último, pues dentro de pocas horas empezaremos todos a beber y a disfrutar, y volveremos en sí el día 2 de enero del año que viene.
¿Os habéis parado a pensar que putadón es encontrarse con alguien conocido en un Hipermercado? Sí, el Carrefour, el Alcampo, Super Sol, alguna gran superficie de estas.
Es un marrón increíble, al principio te encuentras con él/ella, te paras a saludarle:
-¿Qué tal menganito?
-pues muy bien fulanito
-me alegro verte, ¿Qué haces por aquí?
-pues aquí a comprar algo, oye y tu mujer que tal
-pues bien, en casa, es que está con la gripe
-bueno, pues nada, a ver si nos vemos algún día –dice fulanito sin saber que se arrepentirá de esta frase minutos más tarde.
-venga hasta otro día –dice menganito, sin saber tampoco que se arrepentirá de esta frase también minutos más tarde.

Bien pues cada uno tira por su lado, y claro minutos más tarde en el pasillo de las conservas ¡TACHAN! Aparece menganito:
-venga hasta luego, hasta otro día –dice fulanito
-hasta luego amiguete –dice menganito
Han pasado algunos minutos, el carro está casi lleno o medio vacío, depende de otros factores que algún día analizaremos, vas a comprar unas cervezas y algún que otro refresco y ¡TACHAN! Vuelve a aparecer en nuestra vida menganito, caminando detrás de su carro con paso ceremonioso.
Aquí ya estás un poco confundido, ¿le saludo? ¿Le hago un gesto con la mano? ¿Me hago el loco y hago como si no le hubiera visto? Mientras que por nuestra cabeza rondan este tipo de preguntas, paralelamente, con el otro lado del cerebro (que sí que de verdad que podemos usarlo) estamos pensando una nueva frase que decirle: antes le he dicho “venga hasta luego, hasta otro día” ahora que le digo “venga que o no nos vemos nunca o nos vemos todos los días” vaya gilipollez, piensas para tus adentros, tampoco lo ves todos los días, en este caso es cada minuto, pero tampoco puedo decirle eso pues quedaría un poco ofensivo, en fin que al final de tanto pensar no has pensado nada y entonces cuando pasas por el lado de menganito le haces un gesto con la mano, le miras y le haces un gesto con la mano, no pasa nada, piensas, es una gran superficie, estamos los dos aquí y tenemos que cruzarnos, pero con el otro lado del cerebro estás pensando: “por favor porque no termina de hacer la compra, si lleva el carro lleno”
Y pasan los minutos, tu ya estás deseando irte porque sabes que en cualquier momento puede aparecer menganito y ya si que no sabría uno que hacer, esa psicosis va creciendo, y cada dos por tres giras con violencia la cabeza para ver si ves a menganito a tiempo y puedes esquivarlo de alguna manera, metiéndote en otro pasillo o yo que sé, el estado de tensión es muy grande ¡Porque no te apetece saludar más a menganito joder! No es tan complicado de entender.
-cariño quieres que cojamos estas croquetas o estas otras
-no sé, las que tú quieras –dice fulanito mientras observa nervioso los alrededores de los congelados.
-pero dime alguna marca, algunas que te gusten
-me da igual –la voz suena como si le estuvieran clavando alfileres en las uñas
No quieres contar a tu esposa que no quiere saludar a menganito y el cabreo que ya tienes es monumental, porque estás con la psicosis de no encontrarte con menganito y con la presión de tu mujer obligándote a decir que croquetas te gustan más.
Es imposible no puedes pensar mientras intentas escaparte de un saludo, que por otra parte es inevitable, pues al cabo de unos minutos menganito, su paso ceremonioso y su carro a rebosar, se cruza en el pasillo de la frutería.
Él, allí a lo lejos, en el comienzo del pasillo, yo al final, sé que me voy a cruzar con él, en ese momento me gustaría tener unas pistolas en las cartucheras y que él me desafiase para ser el más rápido y disparar, así sería la única situación de evitar el saludo. Pero eso no pasa, los dos caminamos y nos cruzamos. Ya ha llegado un punto que te sientes ridículo diciendo alguna frase graciosa o un hasta luego, entonces simplemente esbozas una gran sonrisa y haces un movimiento con la mano.
El tiempo en estas situaciones se detiene, como en la película de Matrix, lo que cinematográficamente se denomina “Tiempo bala”, no me preguntéis porque, he querido dármelas de entendido en cine, pero no tengo ni puta idea de porque a los movimientos lentos de la película de Matrix se le denomina “Tiempo bala”, como iba diciendo el tiempo se congela, no pasa, pero llega un momento que aunque al tiempo le pese, la compra ha finalizado.
En la cola de la caja pareces estar a salvo, ¡Pero no! Menganito está en la cola contigua a la tuya; aquí, ya es de locos, una autentica estupidez de la vida humana, ¡Pero quien coño ha puesto a menganito en este Súper! Eso lo piensas no lo dices porque menganito está muy cerca, en la fila de al lado, te demoras pero no te queda otra, de repente como por impulso haces una especie de gesto tímido, ya sin ningún tipo de sonrisa para saludar a menganito.
Solamente te libras de ese saludo cuando llegas a casa, porque no esperéis que se acabe cuando salgas del Súper, no, menganito irá donde tu vayas todo el puto día, a tomar una caña, a pasear al perro, a la bolera, a la tienda de deportes.
En fin que es un autentico coñazo encontrase con alguien conocido haciendo la compra, parece puesto ahí por el destino, al principio te da alegría encontrarte con él/ella, pero luego es como Bill Murray en el Día de la Marmota, una autentica pesadilla.

¡Feliz año nuevo 2009!

Sobre mi escritura de nuevo - Pensamiento 7

Soy escritor, nadie me va a discutir eso, aunque no haya publicado nada soy escritor, y punto.
Me intriga saber que piensan realmente mis seres queridos de mi actividad, ¿Entenderán porque paso más de cuatro horas diarias escribiendo?
Cada día me siento en el ordenador y empiezo a teclear, mi mujer me observa de vez en cuando, ella mira la tele o hace cosas por casa, y aguanta que la ignore durante el tiempo que dura mi estado de catarsis, porque así debe parecer que estoy, en una catarsis espacio-temporal, no hablo, no escucho, no hago ruido, bueno a decir verdad algo de ruido sí que hago, el repiqueteo de las teclas es constante. El día que mi mujer no oiga las teclas del ordenador sabrá que he muerto, pues el ruido de las teclas es como mi respiración, armónico, acompasado, a veces apasionado.
Ahora estoy escribiendo una novela, llevo 140 páginas, comencé a escribirla con mucha ilusión, pero a medida que voy llenando hojas con palabras y horas, voy perdiendo la fe, es raro, a medida que voy avanzando en la trama, más me deprimo, pues lo que al principio era un argumento estupendo, cada día pierde fuelle, y cada día pienso que estoy malgastando mi tiempo, sin embargo que otra cosa puedo hacer si no escribo.
Literariamente hablando soy mediocre, pero no me importa, escribo por el simple placer de escribir. ¡Claro que me gustaría publicar todo lo que escribo! Entiendo que eso sería un reconocimiento a las horas que paso practicando esta actividad, pero el sólo hecho de juntar palabras ya me crea una satisfacción que nada en este mundo me da.
Bueno que solo quería escribir algo que no fuera ficción, llevo tres horas escribiendo la vida de alguien que no conozco y me apetecía escribir sobre mí.

Un abrazo.

La Inexistencia del Hado - Novela - Capitulo 14 - CAPITULO FINAL -

LA INEXISTENCIA DEL HADO

CAPITULO 14


De madrugada Sandra despertó a Carlos.

-Carlos, tengo que decirte algo
-Dime
-Tienes razón – dijo Sandra.
-¿Qué quieres decir?
-“ Esperanzados “ no es una asociación de personas con enfermedades venéreas

Carlos se destapó y se sentó sobre la cama. Era la primera vez que veía a Sandra tan seria.

-En realidad es una empresa con muy malos fines. Al principio cuando entras no sabes nada,
luego depende de cómo te vean te incluyen en nomina o no. Un juego de asesinos.
-¿Qué estas queriéndome decir? – preguntó Carlos.
-Todos los socios pagan su cuota al mes, pero ese dinero es el botín, el premio – dijo Sandra.
-¿pero de que hablas? – el tono de Carlos era elevado.
-El juego consiste en contagiar el v.i.h, se hace un computo y quien mas “victimas” consiga gana,
es sencillo, son asesinos Carlos, asesinos que matan con el virus mas perfecto que existe –

Sandra comenzó a llorar.
Carlos se acercó a ella y la abrazó.

-ya vale, no llores Sandra, ¿desde cuando lo sabes?
-Desde hace mucho tiempo, lo descubrí e incluso yo participé – Sandra cogió su bolso, saco su
cartera y de ella su carné de la asociación -. Mira aquí, ves que pone “Rango: sentí”, Rango es la
categoría que tienes, como en el ejercito, “sentí” es la categoría mas baja, significa que no has
contagiado el v.i.h a nadie. Estuve un par de meses jugando, tuve la oportunidad de ascender de
rango en mas de una ocasión pero no pude. No soy una asesina – Sandra volvió a llorar.

-Bueno no te preocupes, tumbate en la cama conmigo

Los dos se tumbaron en la cama. Carlos estaba confundido y triste. No tenia rabia, tampoco ira contra nadie, pero se sentía mal, muy mal. Durmieron juntos esa noche.


Carlos iba a celebrar su cumpleaños. Vendrían Roy y Luis, también había invitado a Claudia pero esta dijo que no podía, “tengo que cenar con mis padres, es su aniversario” puso como excusa. Sandra también estaría.
Cenaron en casa de Carlos, Sandra preparó una cena y Carlos unos postres, todo estaba listo. Roy fue el primero en llegar. La velada fue amena, pero la tristeza se palpaba a cada segundo.

-joder macho, esto de cumplir años es jodido cuando llegas a cierta edad – dijo Luis.
-Yo firmaría por cumplir muchos mas, Luis – dijo Carlos, después salió de la cocina.

Todos hablaban durante la cena pero Carlos estaba ausente.

-¿Carlos te pasa algo? – le preguntó Roy.

Después de algunos segundos Carlos reaccionó.

-¿eh?, no, no, estoy bien – dijo sin mirarle.

Sandra contaba una anécdota graciosa, en ese instante Carlos se levantó de la mesa.

-chicos ahora vengo, se me olvidó comprar algo para el postre – dijo, después se fue de la casa dejando a todos sorprendidos.

La noche era calida, los pasos de Carlos eran rápidos. Sabia lo que tenía que hacer y lo haría enseguida. Caminó por algunas calles hasta llegar a la Comisaría de la Policía Nacional.

-quería poner una denuncia – dijo Carlos al funcionario de recepción.
-Al fondo a la izquierda – le indicó.

Carlos aquella noche no durmió en casa, estuvo toda la noche en comisaría. Llegó a casa por la mañana, se encontró con la mesa puesta, tal y como la dejó la noche anterior cuando se había ido. Pasó a la habitación, Sandra dormía. Se desnudó y se metió en la cama. Sandra se despertó pero no le dijo nada, se dio la vuelta e intentó dormirse de nuevo.

-lo siento – dijo Carlos.
-No sientas nada, duérmete – Sandra estaba furiosa.
-¿no quieres saber de donde vengo?
-No, tu no me lo dijiste cuando te marchaste, ¿Por qué iba a querer saberlo ahora?
-No sé – dijo Carlos.
-déjame Carlos, quiero dormir

A los dos días Carlos recibió una llamada, era la Policía.

-lo sentimos Don Carlos – dijo el agente con voz seria -. Ayer se hizo un registro de la dirección social de la asociación “ Esperanzados “ y no se han encontrado pruebas que nos hagan sospechar todo lo que usted nos dijo hace unos días
-no puede ser, ¿no pueden hacer nada? – preguntó Carlos.
-No, no tenemos pruebas, la carta que usted nos enseño no significa nada, la pudo escribir usted
mismo, no demuestra nada
-Esta bien, gracias por todo – Carlos colgó el teléfono.

Carlos apenas tenia ánimos de emprender ninguna investigación por su cuenta, le dolió no poder hacer nada contra la gente que le había contagiado el virus. Se moría por fuera y por dentro, sintió una enorme impotencia.

Cuando Sandra llegó a casa se encontró a Carlos tumbado en el sillón.

-hola – dijo Carlos.
-Hola, ¿Qué tal te encuentras? – Sandra se acercó a el y le dio un beso en la mejilla -. ¿Qué tienes
en el cuello? – pregunto Sandra
-No sé, lo he visto esta mañana, me escuece
déjame ver – dijo Sandra -. Es un salpullido, deberías ir al medico
-No, estoy harto – Carlos hizo una pausa -. ¿para que seguir viviendo Sandra?

Sandra le miro a los ojos, después le besó.

-Te quiero, ¿no te vale con eso? – dijo Sandra
-Ojalá lo que siento por ti pudiera aliviar mi dolor – Carlos empezó a llorar sin querer -. Me duele
el alma, la enfermedad no es lo peor, lo peor es sentir que no puedes hacer nada, nos creemos
los mejores, los amos del mundo y resulta que un simple virus te mata. Mi neumonía va en
aumento, apenas si puedo respirar
-Es lo de menos Carlos, ¡tienes que luchar!
-¡no puedo!, ¡no te das cuenta de que ya no soy nada! – Carlos lloraba con amargura, se abrazó a
Sandra.
-Te quiero, te quiero tanto – Sandra sollozaba junto a el.

Los dos se calmaron pasados unos minutos. Sandra le limpió las últimas lágrimas de la cara a Carlos.

-hoy me ha llamado la Policía – dijo Carlos.
-¿y que te han dicho?
-No pueden hacer nada contra la asociación, necesitan pruebas
-Hijos de puta – exclamó Sandra.

Los días pasaban rápidos. La neumonía hizo que Carlos se sintiera cada vez peor, también le detectaron Sarcoma de Kaposi, una de las llagas estaba corrompiéndole el pulmón. Solo habían pasado dos semanas desde su cumpleaños, pero ya no podía levantarse de la cama. Vomitaba constantemente y las diarreas eran continuas. Le ingresaron en el hospital una mañana de lunes. Su cuerpo era flácido, su cara demacrada y huesuda, había perdido treinta kilos, no tenia apenas fuerza para hablar.
El hospital se convirtió en la casa de Sandra, de Roy, de Claudia, por supuesto de sus padres, y hasta de Luis. Todos permanecían largas horas con el, a su lado. Los médicos ya les habían advertido que su situación era muy grave.
Era por la tarde, Sandra salió de la habitación para desayunar. Había pasado toda la noche hablando con Carlos. Bajó en el ascensor camino de la cafetería, una sensación de alegría recorrió todo su cuerpo, Carlos por primera vez en mucho tiempo le había dado síntomas de recuperación. Incluso le vio esperanzado.
"Cuando salga de aquí nos casaremos, y compraremos un perro, o un gato, ¿a ti que te gustan mas los perros o los gatos?" – había dicho Carlos a Sandra la noche anterior.
Desayunó tan rápido como pudo, no quería pasar ni un segundo separada de Carlos.
Cuando entró en la habitación la madre de Carlos sollozaba sobre su cuerpo. Una doctora trataba de consolarla. Sandra se abalanzó sobre Carlos, pero se dio cuenta de que se había marchado. Besó su mejilla.

-un perro Carlos, prefiero un perro – le dijo llorando al oído, después salió de la habitación.

En el hospital aquella mañana solo estaba Sandra y su madre.


A Sandra le costaba mucho olvidarse de Carlos, los últimos días había sido su vida. No fue al entierro, le quería demasiado como para sufrir de ese modo. Roy lloró como nunca lo había hecho en el funeral. Claudia vio el acto desde atrás, desde lejos, no quería ver a Roy. Fue rápido y doloroso, como cualquier muerte. Nadie podía creerse lo que había pasado, pero pasó.


Sandra se levantó temprano. Fue a la Policía. El mismo funcionario que días antes había hablado con Carlos la atendió.

-dígame señorita en que puedo ayudarla – el agente encendió un cigarrillo.
-¿Recuerda a un joven que hace apenas un mes estuvo aquí? – dijo Sandra.
-¿Qué joven? – el Policía estaba confuso, dio otra calada al cigarrillo, después lo apagó.
-Vino a denunciar a una asociación, que se dedicaba a contagiar el virus del sida
-¡ah!, si, si, menudo loco – dijo riendo -. Menuda película se montó, digna de una película de
hollywood
-murió hace dos días, de sida y murió de sida por que la asociación a la que pertenezco le contagió
el v.i.h – dijo Sandra con frialdad.
-¿Qué esta usted diciendo? – el policía se puso serio.
-Yo contagie el v.i.h a ese joven, puede mirar su ficha de defunción, murió hace dos días, yo le
contagie el virus, se lo he contagiado a veintisiete personas mas, y como yo, mas miembros de
mi asociación siembran la muerte cada día, ¿quiere mas pruebas?, acuéstese conmigo, estoy
caliente – Sandra se acercó al Policía y le empezó a besar.
-¡aléjese de mi!, ¡ayuda! – al momento entraron dos policías que redujeron a Sandra, después la esposaron.

El inspector jefe no tardó mucho en llegar. Lo primero que hizo fue ordenar una analítica de Sandra para comprobar que era seropositiva. Después todo cayó por su propio peso, en dos semanas todos los miembros de la asociación fueron detenidos.


Claudia no podía dormir, pensaba en todo lo que había sucedido. Se sentía sola, lo echaba de menos. No podía dejar de pensar en sus brazos, en sus besos. Inevitablemente y sin saber por que, él estaba en su pensamiento desde hacia días. Cogió el teléfono y marcó su número.

-dígame- contestó con voz dormida.
-¿Roy?, hola, ¿Qué tal? – dijo Claudia.
-¿Claudia?, bien, estoy bien, ¿y tú?
-Bien, solo quería decirte que te echaba de menos

Esas palabras espabilaron a Roy, se incorporó en la cama.

-yo también – dijo Roy.
-¿quieres que nos veamos mañana para tomar un café? – preguntó Claudia.
-¿mañana?, si, esta bien – Roy sonrió.
-Vale, pues a las seis en la boca de metro de Plaza España
-allí estaré, hasta mañana Claudia
-Hasta mañana Roy, un beso.

Después de colgar el teléfono Claudia no tardó mucho en dormirse. Y tuvo un sueño, un sueño encantador, un sueño solitario que solo pudo tener aquella noche.

 
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